21 Dibujos
Una mañana de verano. sentado en la terraza de su estudio, Evaristo Bellotti hojeó un número atrasado de la revista de arte Cyan en la que encontró un artículo sobre arte conceptual de cuyo autor su memoria no da cuenta. En dicho artículo se reproducía una obra del pintor Ferran García Sevilla, obra que consistía en una hoja mecanografiada con tres hileras de pares de palabras; de los pares de palabras emergían múltiples imágenes, en un frenético movimiento que obligaba al espectador a componer, a elegir, su propio cuadro, su propia imagen.
Los dibujos de Bellotti sortearon el campo de minas, formalizando una opción, nítida, unívoca. Los 21 dibujos se convirtieron así en pintura, en elección de colores y de formas, orientando una plástica y una comunicación: hacia una situación estática, definitiva, frente a la evanescencia de la elucubración del juego de lo conceptos. Una vez fijadas las imágenes, surgen las evocaciones literarias; ahora sí, el juego verbal, la combinatoria de las palabras, de los múltiples significados: no hay multiplicidad de imágenes, sino múltiples lecturas de una sola, formando todo ello la unidad de la obra de arte.
Así se lo contó Evaristo Bellotti a Juan Lagardera una noche de primavera, y así lo escribió este, procurando no traicionar al traducir el decir del artista.
Partiendo de la obra de Ferrán García Sevilla



Madera – Ladera
El perfil de las montañas contra el cielo es siempre armónico, nunca podrías decir que aquella ladera es demasiado corta o muy pendiente

Surco – Turco
En el surco no puede haber más que un grano de trigo amarillo sediento. Las caderas y la cintura de mi mujer tienen la forma del fruto de la adormidera, que es como una granada que quisiera estallar de gozo; cuando la reviento de un golpe y la despellejo destila el agua-dulce que riega mi imperio

Horno – Torno
En el barro de las ánforas duermen dos voluntades irreconciliables: la del agua y la del fuego

Vena – Pena
Observa como se hace la carne lígnea, melancólica materia otoñal que se quiebra sin vida,

Causa – Pausa
El tiempo y la tortura. La razón demente y la máquina. El cuerpo que se estira lo indecible y se aferra a otra mecánica indescifrada.

Peto – Feto
El embroque simula la cogida moral que es el acontecimiento por excelencia. El torero detiene a la parca un instante y queda preñado

Hombre – Nombre
Al principio fue le hombre-medida; luego se cubrió de un traje de amianto y no sabe distinguirse ni la distinción entre las cosas y el nombre de las cosas.

Huevo – Nuevo
Este huevo es de plástico y tiene una cualidad única en la estantería de un supermercado: la de ser NEW

Occidente – Accidente
En un desierto de Norteamérica, al amanecer, cuando la temperatura por la noche fue de muchos grados y a mediodía se espera otra altísima, una carretera de asfalto se curva y se estira porque Occidente está desentrañando el tiempo. Esta operación parece un accidente.

Juego – Fuego
Hubiera podido ser jugar con fuego pero es un tío-vivo pintado de colores en un campo incendiado. Un tren es siempre un juguete y quien mira un tren atravesando el paisaje vuelve a ser un niño. ¿Y para señalar que una vía atraviesa un camino, quién dibujó un poste con una cruz y un cartel como ese?

Reformador – Deformador
No te fíes de quien se presente como cambiador de la realidad porque se engaña o te engaña deliberadamente. La tarea, por el contrario, de quien quiera dignificarse, es fijar una realidad y mantener una parcela íntima, por pequeña que sea, insobornada.

Gusto – Susto
No hay placer inocuo ni sexo sin la presencia de la muerte. Es imposible saber qué se sentía antes de que el Cristianismo atacase la conciencia de Occidente hasta su misma raíz como una enfermedad incurable.

Muerte – Suerte
Jugar con los toros. Ha sido sin embargo – en la taberna – un jugador de cartas tramposo, que merece morir. E

Humor – Rumor
Su cabeza es un balón de fútbol cósmicamente hueco en la que ella insufla un hilillo de aire que le eleva.

Cobre – Cofre
Impresión táctil. Tela de terciopelo ajada de color grana: es el roce. El metal de cobre oxida en verde bajo la mar. Contiene esmeraldas, rubíes y perlas.

Lima – Sima
No se atreven a explicar en los manuales de geografía que el centro del globo terráqueo es un limón.




