Paisaje marino con barcos contra el horizonte

FMSR nº de catálogo 3566

Todas las obras que comprende la serie intitulada AQUÍ. Entre el cielo y la tierra pertenecen o entran en el relato de los conflictos que estallan en La Interminable Ida de Manuel Sánchez del Río. En la Fundación de Aldeaquemada, Herminia Martínez Cañas prosigue la lenta recuperación de las emergencias del Ordenador con un rigor extremo, de ahí la lentitud con que se producen las obras. En la actualidad este tempo exaspera a muchos y admira a muchos menos, pero garantiza el crédito de la institución que produce la obra regular del Polígrafo. De AQUÍ  ya se han dado a la comunidad científica y al público en general dos obras: Carta con cielo, número de catálogo 3564, y Nube sin fecha, número de catálogo 3565, a las que siguen este Paisaje marino con barcos contra el horizonte, número de catálogo 3566, en el que bajo la leyenda TODO SE VINO A TIERRA, se levanta un paisaje/collage que Bejarano Gracia ha resuelto hábilmente como el encuentro del cielo con la tierra, pero justo donde toca lo que nombramos «mar». Bejarano hace lo que Polifemo cuando reza «Neptuno que ciñes la tierra», es decir que la rodea, y que la bate con su «cerúlea cabellera», de manera que el cielo toca la tierra pero se encuentra con el mar, en este caso con un puerto y una regata de barcos de vela, y no deja de la tierra aplastada por el cielo y la lámina de mar que toca, otra cosa que un horizonte invisible cuya intelección Bejarano resuelve cortando a uno y otro lado de la línea del horizonte una suerte de bloques de cielo y agua. Que este material provenga o no de la cabellera cerúlea de Neptuno no es tan importante como la emergencia de un horizonte que rebosa el marco de la imagen. 

EB 1-9-26