La Europa occidental

Tanto los pueblos como las viejas naciones de la Europa Occidental que no tenían otra cosa socialmente buena que esperar, salvo alguna forma de comunismo o de estado social contra la barbarie que dejaba detrás, se encuentra ahora (el único tiempo gramatical de lo posible), cautiva del rigor moral de su gentry, de un rigor progresista que como toda formación burguesa no encuentra límites a su ideal, que cuenta con unas herramientas de dominio sin precedentes, perfectamente implantadas en cada terminal post-humana, en un mundo bipolar no inventado, natural, que como viene de antiguo puede clasificar genealógicamente: eslavos, musulmanes, católicos, orientales… culturas que significan modos de vida irredentos (tocados, pero no vencidos), que justificarán la guerra y la harán buena como higiene de los pueblos. Sin embargo, esta gente intuye que en su fórmula falta un componente. Aunque no saben que son sus propios aparatos ideológicos los que tapan el sol. Pero cuando descubran la verdad, que el componente que les falta es un Uno, se entregarán a la autoridad que consiga representarles. Y ya no importará saber que era el deseo de una autoridad única, lo que esta gentry identificaba con un progreso global.
EB. 13-12-25